Inicio Diócesis Su tristeza se convertirá en gozo – REFLEXIÓN DEL OBISPO

Su tristeza se convertirá en gozo – REFLEXIÓN DEL OBISPO

504
0

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan     16, 16-20

Jesús dijo a sus discípulos:

«Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver.» Entonces algunos de sus discípulos comentaban entre sí: «¿Qué significa esto que nos dice: “Dentro de poco ya no me verán, y poco después, me volverán a ver”? ¿Y qué significa: “Yo me voy al Padre”?» Decían: «¿Qué es este poco de tiempo? No entendemos lo que quiere decir.»

Jesús se dio cuenta de que deseaban interrogarlo y les dijo: «Ustedes se preguntan entre sí qué significan mis palabras: “Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver”.

Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo.»

Palabra del Señor.

Queridos hermanos y hermanas:

En la lectura del evangelio que acabamos de escuchar, Jesús consuela a los suyos por la tristeza que les provoca su partida.  Esta temática es propia de este tiempo litúrgico en estos días que nos preparan a celebrar la fiesta de la Ascensión del Señor al cielo y la venida del Espíritu Santo en Pentecostés.

Trata de hacer comprender Jesús a sus discípulos que su vida terrena está por acabar y que se ha de inaugurar una nueva situación con su resurrección y su vida gloriosa.  Sin embargo, como suele suceder, las palabras del Maestro no son comprendidas por ellos y se plantean diversas preguntas.  A todo ello el Señor quiere responder con una certeza que les debe invadir en su estado de ánimo: “Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo”.

La comunidad cristiana será sometida a la prueba con la pasión y la muerte del Señor.  Ahí experimentará el llanto, la aflicción, el desconcierto, mientras que el mundo estará alegre pensando que ha dado muerte al molesto profeta y Mesías.  Serán estos, momentos de dudas, de oscuridad y de silencio de Dios.  Pero no será esta la última palabra, sino que con la resurrección volverá una alegría infinita al corazón de los discípulos, una alegría que ya nadie les podrá quitar.

Esa alegría que nos regalará el Señor es la que deriva de la certeza de que está con nosotros hasta el fin de los tiempos; la certeza de saber que gastar nuestra vida por amor a Él y a los hermanos es una inversión ventajosa y un honor muy grande; la certeza de saber que lo único necesario es no apartarse de su amor y caminar la vida tomados de su mano.

Ilustra muy bien esta verdad San Agustín cuando escribe: “La promesa del Señor “dentro de poco volverán a verme”, se dirige a toda la Iglesia.  El Señor no tardará en cumplir su promesa: un poco más y le veremos, allá arriba, donde ya no tendremos ninguna necesidad de dirigirle ninguna oración, de exponerle ninguna petición, porque ya no nos quedará nada que desear, nada escondido que queremos conocer.  Este breve intervalo de tiempo nos parece largo a nosotros porque todavía debe transcurrir, pero cuando haya acabado nos daremos cuenta de lo breve que ha sido.  Que nuestra alegría, por tanto, sea muy diferente a la que experimenta el mundo.

Que tampoco durante el trabajoso parto de este deseo nuestro permanezca nuestra tristeza completamente sin alegría, porque como dice el Apóstol, debemos mostrarnos ‘alegres en la esperanza, pacientes en la tribulación’”.

Con mi paternal bendición:

+ Padre Obispo Daniel

Artículo anteriorEl Espíritu los introducirá en la verdad .REFLEXIÓN DEL OBISPO
Artículo siguienteSALUDO DEL OBISPO PARA LA JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí