Inicio Diócesis SABADO DE LA SEGUNDA SEMANA DE PASCUA – REFLEXIÓN DEL OBISPO

SABADO DE LA SEGUNDA SEMANA DE PASCUA – REFLEXIÓN DEL OBISPO

221
0

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan     19, 25—27

    Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena.

    Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien Él amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como suya.

Palabra del Señor.

Queridos hermanos y hermanas:

En este sábado se celebra la memoria litúrgica de Nuestra Señora del Valle, Patrona del noroeste argentino.  Muchos de nosotros nos imaginábamos estar estos días en Catamarca para celebrar con todo el pueblo argentino los 400 años de la aparición de la imagen de nuestra Señora en la gruta de Choya.  El año mariano nacional que estamos viviendo ha sido pensado para conmemorar este acontecimiento.

Las circunstancias actuales nos han impedido esta celebración masiva, sin embargo buscaremos de celebrar su fiesta a través de los medios de comunicación para llegue a todos nuestros hogares, verdaderas iglesias domésticas, la alegría de este acontecimiento.

Hoy quiero invitarlos a elevar nuestro corazón a Dios con la oración del Año Mariano Nacional

María, Madre del Pueblo, esperanza nuestra,
hermosa Virgen del Valle,
ayúdanos a renovar nuestra fe y nuestra alegría cristiana.

Tú que albergaste al Hijo de Dios hecho carne,
enséñanos a hacer vida el Evangelio,
para transformar la historia de nuestra Patria.

Tú que nos diste el ejemplo de tu hogar en Nazaret,
haz que en nuestras familias recibamos y cuidemos la vida
y cultivemos la concordia y el amor.

Tú que al pie de la cruz te mantuviste firme,
y viviste el alegre consuelo de la resurrección,
enséñanos a ser fuertes en las dificultades
y a caminar como resucitados.

Tú que eres signo de una nueva humanidad,
impúlsanos a ser promotores de amistad social
y a estar cerca de los débiles y necesitados.

Tú que proclamaste las maravillas del Señor,
consíguenos un nuevo ardor misionero
para llevar a todos la Buena Noticia.

Anímanos a salir sin demora
al encuentro de los hermanos,
para anunciar el amor de Dios
reflejado en la entrega total de Jesucristo.

Madre preciosa, recibe todo el cariño de este pueblo argentino
que siempre experimentó tu presencia amorosa
y tu valiosa intercesión.
Gracias Madre.

Nuestra Señora del Valle, ruega por nosotros.

Con mi paternal bendición:

+ Padre Obispo Daniel

Artículo anteriorLECTIO DIVINA SOBRE MARÍA AL PIE DE LA CRUZ
Artículo siguienteLA CEMIN ENVIÓ UNA CARTA A LOS SACERDOTES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí