Inicio Diócesis LUNES DE PASCUA – REFLEXIÓN DEL OBISPO

LUNES DE PASCUA – REFLEXIÓN DEL OBISPO

116
0
Selective focus view of an open Bible on a table.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo     28, 8-15

“ Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegría, se alejaron rápidamente del sepulcro y fueron a dar la noticia a los discípulos.
De pronto, Jesús salió a su encuentro y las saludó, diciendo: «Alégrense.» Ellas se acercaron y, abrazándole los pies, se postraron delante de él. Y Jesús les dijo: «No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán.»
Mientras ellas se alejaban, algunos guardias fueron a la ciudad para contar a los sumos sacerdotes todo lo que había sucedido. Estos se reunieron con los ancianos y, de común acuerdo, dieron a los soldados una gran cantidad de dinero, con esta consigna: «Digan así: «Sus discípulos vinieron durante la noche y robaron su cuerpo, mientras dormíamos.» Si el asunto llega a oídos del gobernador, nosotros nos encargaremos de apaciguarlo y de evitarles a ustedes cualquier contratiempo.»
Ellos recibieron el dinero y cumplieron la consigna. Esta versión se ha difundido entre los judíos hasta el día de hoy”.
Palabra del Señor.

 

Queridos hermanos y hermanas

Estamos celebrando la Pascua. Para la liturgia de la Iglesia toda esta semana hasta el próximo domingo, es como si fuera un solo día; es la octava de Pascua. Toda esta semana leeremos los relatos de las apariciones de Jesús resucitado a sus discípulos.

El evangelio de hoy describe dos encuentros diferentes: el primero entre Jesús y las mujeres, cuando éstas iban de camino para llevar el mensaje de la resurrección a los discípulos; el segundo, entre los sumos sacerdotes y los guardianes del sepulcro, que se dirigen a los jefes del pueblo para informarles de las cosas que han pasado.

El hecho central sigue siendo la tumba vacía, y Mateo nos presenta las dos respuestas que se dan al hecho: por parte de las mujeres que testimonian su experiencia con el Resucitado y por parte de las autoridades la mentira organizada en torno al supuesto robo del cadáver de Jesús por parte de sus discípulos.

Jesús les dice a las mujeres: “Vayan a decir a mis hermanos que vayan a Galilea, allí me verán”.  EL acontecimiento de la resurrección es un hecho sobrenatural y sólo la fe puede penetrarlo, como es el caso de la fe de las mujeres que se convierten en discípulas y mensajeras de la verdad de la resurrección.

La resurrección será siempre un signo de contradicción para todos y cada uno de los hombres: para los que están abiertos a la fe y al amor es fuente de vida y salvación; para los que la rechazan es piedra de tropiezo.

En esta semana también leemos en la primera lectura el testimonio de la predicación de la verdad de la resurrección por parte de los apóstoles tal como nos lo refiere el libro de los Hechos.  Es la predicación siempre viva y actual de la Iglesia y es el testimonio que dieron quienes nos precedieron y el testimonio que hoy nosotros debemos dar de nuestra fe.

Yo también estoy llamado a ser apóstol de la resurrección.  Y soy apóstol en la medida en que anuncio esta realidad, me siento identificado con este anuncio, tengo el valor de descubrir y de repetir de mil formas diferentes en la vida diaria que el mal ha sido vencido y que será vencido; que el amor ha sido y será más fuerte que el odio, que no hay tinieblas que no puedan ser vencidas por el poder de Dios, porque Cristo ha resucitado y ha vencido la muerte.

Pidamos al Señor que esta certeza y esta esperanza nos anime en este tiempo Pascual y tiempo de cuarentena para luchar contra la pandemia y cuidarnos a nosotros mismos y a nuestro prójimo con la fuerza de la fe que pone la Vida nueva del Señor Resucitado a nuestro alcance para apoyarnos en la fuerza y el poder salvador de Dios.  Nuestra esperanza, ¡Cristo el Señor, ha resucitado! ¡Aleluya!

Con mi paternal bendición:

+ Padre Obispo Daniel

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí